¿Weapons, la última gran revelación mundial del terror actual, firmada por el que ya despuntara hace unos años con Barbarian (Cregger, 2022), es una película de terror? Para parte de la crítica y del público esto es lo que más le preocupa, que la película no sea pura, que juegue al despiste y por momentos se desvíe de su naturaleza de género para explorar territorios más cómicos, o mejor dicho, impregnados de un humor que se percibe como inevitable. Para mí, estas disquisiciones no me interesan lo más mínimo, ya que este tipo de valoraciones no tienen nada que ver con las intenciones del autor sino con las expectativas que se han creado estas personas antes de ver la obra.
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¿Dónde se puede ver la película Weapons?
El fascinante thriller de terror WEAPONS hará su debut mundial en streaming en exclusiva en HBO Max el viernes 24 de octubre.
¿De qué va Weapons?
En un tranquilo suburbio de Estados Unidos (viene a la mente el Maine de Stephen King al verla) tiene lugar un hecho escalofriante e inexplicable a partes iguales. En una clase de primaria solo se ha presentado un niño de los 18 que suelen ir. A las 2:17 de la noche anterior, esos niños se levantaron de sus camas, abrieron la puerta de sus casas, salieron corriendo y desaparecieron en la noche. Tras una larga investigación, no logran encontrar a ninguno de esos niños desaparecidos.
Un triángulo de referencias
Con esta tragedia categórica comienza Weapons, que ya en su título, dentro de la “O”, vemos un triángulo. El desfile de pistas y referencias que aglutina la película es inagotable, es una fiesta que a algunos espectadores puede entusiasmar como al que firma esto o confundir e indignar a otros que prefieren una narrativa más clara.
Como el símbolo del triángulo, Cregger sostiene su película sobre tres ejes: lo ambicioso de su estructura en capítulos a lo Magnolia (referencia del propio director) que le sirve para ir desarrollando el misterio de los niños desaparecidos desde la perspectiva de los implicados, conformando un caleidoscopio puntuado por golpes de efecto al final de cada capítulo; el horror como experiencia vital que explora la pérdida y el duelo pero también el género en su máxima expresión, jump scares y diversos tropos del terror incluidos; y por último, el humor por la vía de lo inesperado, de lo absurdo e inquietante.
Estos tres elementos logran fusionarse y funcionar milagrosamente cuando el sentido común nos diría todo lo contrario. Aquí nada gana la partida. Cuando piensas que esto iba de entender las contradicciones morales y psicológicas de unos personajes atormentados, la peli te mete un susto que te hace saltar del asiento, y cuando ésta consigue inyectarte el veneno del mal rollo en el cuerpo, se saca de la manga un personaje extravagante o una situación exagerada que te hace reír de incredulidad. Mi consejo: no intentes definirla sino disfrutarla en su variedad de géneros. Saldremos todos ganando.





























