Crítica y opiniones de la serie Alien Planeta Tierra

Tabla de contenidos

Si había una serie de cuyo estreno en 2025 se estaba hablando mucho, esa era la serie Alien Earth. Porque era la nueva ficción de Noah Hawley, creador de las series Fargo y Legion, historias muy notables. Pero, sobre todo, porque la serie se ubicaba como una precuela de la película original de la saga: Alien el octavo pasajero. Además, se había tomado la arriesgada decisión de traer al xenomorfo, por primera vez, al planeta tierra. Todo estaba preparado para el triunfo, pero… Aquí tienes la crítica de la serie Alien Planeta Tierra.

📺 Puntuación: 🧡🧡🧡🤍🤍

Análisis en profundidad de la serie Alien Earth

Pero como suele ocurrir con las grandes expectativas, las decepciones pueden ser de igual intensidad. En este caso tengo sentimientos encontrados. La serie tiene cosas que la hacen muy interesante, especialmente en la puesta en escena de los dos primeros episodios y ese episodio quinto, un bottle episode en el que se detienen las tramas para volver al pasado de los protagonistas y los acontecimientos, que funciona prácticamente como una película de Alien clásica de corta duración.

Pero esto se convierte en uno de los principales fallos. Yo esperaba una expansión del universo Alien. Me intrigaba conocer los conflictos de las grandes corporaciones que ahora dominan nuestro planeta, cómo se ha llegado a esa situación y de dónde viene esa rivalidad que les lleva a explorar el espacio profundo en busca de formas de vida inteligentes que puedan ser usadas como armas. Más alla de las peleas por controlar la nave que se estrella, poco más nos cuentan de estos personajes.

Alien ¿planeta Tierra?

De hecho, ya el título huele a chamusquina. Por no mencionar los carteles oficiales en los que se veía a uno de los aliens aprisionando la cara de la estatua de la libertad. En realidad, durante los ocho episodios de la ficción los monstruos no salen ni a la puerta de la calle. Nada de guerra entre corporaciones, ni aliens sembrando el terror por las calles de ciudades futuristas, algo que hubiera sido arriesgado, sí, pero lo suficientemente potente como para expandir los límites de la franquicia.

Así que al final, la serie se centra en encerrar a los aliens en un entorno controlado, una gran instalación científica en una isla remota, esto es, una suerte de gran nave espacial al igual que en las películas. Para una película de dos horas la cosa funciona de maravilla, pero durante los ocho episodios de la serie, el espectador siente cierto hastío al ver como las cosas avanzan muy poco: los aliens encerrados en celdas, la oveja mirando todo el tiempo, un espécimen echando humo en una especie de camilla para que luego no se haga nada con él…

Entiendo que reducir el espacio a una instalación concreta sea algo efectivo narrativamente y, especialmente, para los encargados de producción, pero entonces no hubiera sido necesario vender la serie como todo un planeta Tierra. Preguntas sin respuesta que toman por tonto al espectador, rozando la ignominia para los fans más acérrimos de la saga. La serie cae en una especie de manierismo superficial en lo que siempre parece que se cuenta más de lo que parece. Grandilocuente en ocasiones, pero superficial.

Sydney Chandler y la híbrida Wendy

Algunos elementos, aunque arriesgados, resultan interesantes. Especialmente el personaje central, esa híbrida llamada Wendy que resulta magnética con su sola presencia y de la que queremos saber más. Sobre todo porque el personaje despliega unos poderes de los que no sabemos absolutamente nada, un agujero de guion sin paliativos que parece responder más a la improvisación que otra cosa. Tan pronto controla todos los dispositivos electrónicos como es capaz de amaestrar al alien solo por hablar su mismo idioma. Tan pronto trabaja a favor de obra y de Prodigy como se vuelve contra ellos en cuestión de segundos.

Las series de televisión están cayendo en un error peligroso en los últimos años. Ya no se planifican las historias en función de los episodios o las temporadas previstas, algo que hizo muy bien Vince Gillian con su Breaking Bad, ahora se lanzan primeras temporadas sin la certeza si la serie es una miniserie limitada o una serie que se alargará durante varios años. Se muestran cosas, se abren preguntas y se espera a ver cómo reacciona el público; de este modo se cierran las cosas sobre la marcha, no vaya a ser que la serie no siga adelante en el futuro, por lo que todo parece planteado de forma ambigua.

Los problemas de la serie

La serie Alien Earth muestra problemas muy graves. Que responden a una dejadez inédita en las anteriores series de Hawley, en las que todo parecía muy bien atado. Los personajes se convierten en un trasunto de mcguffin hitchconiano —te muestro algo que mola, en este caso un personaje o un monstruito, para que luego no sirva de nada o pierda toda su potencia a lo largo de los episodios—: personajes como Morrow, presentado como un villano complejo e interesante finalmente se queda en nada. Ni qué decir de ese bicho/ojo extraño con forma de pulpo —el ocellus— que tanto a alimentado a los foros de internet, que era capaz de añadir tensión simplemente con unos planos de una oveja de la cual había tomado posesión, para que al final… pues nada de nada.

Quizás se estén guardando varios ases, improvisados, bajo la manga de una segunda temporada. Pero quizás la gente se desenganche ya mismo y no quiera esperar ni siquiera a una segunda tanda de episodios. Especialmente, ahora que las producciones se retrasan mucho más de un año. Muchas incógnitas planteadas, pero muy pocas respuestas o explicaciones a unos fans que parecen entender el lore de la serie mucho mejor que los productores y guionistas. Nada nuevo bajo el sol.

La serie tiene cosas, sí. Escenas violentas y de acción. Personajes con potencial. Pero se queda solo en la superficie, recurriendo a mitos tan manidos como los de la creación rebelada contra su creador o la historia de Peter Pan, traída en muchas ocasiones con pinzas.

Porque la serie es eso, mucho subterfugio artificioso que esconde unos agujeros de guion capaces de tragarse a cualquier nave espacial. Se usa el gran reclamo de los xenomorfos para contar una historia mil veces contada. Recuerda: si una película o serie funciona exactamente igual si quitamos una escena, una frase o un personaje, es que ese elemento sobra, porque sencillamente no aporta nada.

La serie se llama Alien, como se podría haber llamado de mil formas diferentes. Los xenomorfos no pintan absolutamente nada, si prescindiéramos de ellos la serie seguiría funcionando igual —de irregular—. Eso, es un problema sonrojante de guion, parecido al que vemos en series tan superficiales como Los anillos de poder, la cual no mentaré aquí.

Algunos de los personajes secundarios, además, resultan tibios y odiosos: el hermano y algunos de esos niños perdidos son del todo innecesarios. Del mismo modo, en la serie encontramos el enésimo ejemplo de que los villanos —el megalómano Kavalier— no tienen que ser histriónicos para molar más. Nada de eso. Les resta presencia y credibilidad. Se convierten en villanos por lo idiotas que son pero no porque causen pavor al espectador, convirtiéndose en una especie de anacoreta pasada de vueltas que hemos visto demasiadas veces en pantalla.

Tramas innecesarias que resultan en un callejón sin salida, personajes huecos de cartón piedra y, especialmente, el trampantojo narrativo de que esto es una serie de Alien. Sí, salen xenomorfos, pero totalmente desaprovechados en el momento en el que poco más o menos se han convertido en mascotas de los humanos. Creedme esto ha traído cola en la blogosfera catódica, hasta el punto que el propio Hawley ha tenido que salir al paso para desmentir que el alien sea una jodida mascota. ¿Cuándo hemos visto eso en la saga? Este hecho resulta hiriente si tenemos en cuenta que la serie se sitúa solo unos pocos años antes de las películas originales. El alien de El octavo pasajero no se parece en nada a la hora de comportarse a este monstruo domesticado.

La opinión del experto en series Cristóbal Terrer

La serie Alien Planeta Tierra es entretenida, debo decir que yo me entregué a ella y disfruté de muchas escenas desde la oscuridad del salón de mi casa, pero me temo que ha perdido una oportunidad única para crear algo realmente bueno. ¿A alguien le importa que sucederá en la segunda temporada? ¿Wendy y los niños perdidos junto a los aliens van a salir al mundo para dominarlo o exterminarlo? Ahora mismo me da un poco igual, por más que haya disfrutado muchísimo de todas las escenas protagonziadas por Sydney Chandler, todo un descubrimiento. Pero sus cambios radicales parecen responder a un grave problema de software, valga el juego de palabras, vamos, una cruzada de cables no muy bien desarrollada que me recuerda al de otros personajes como nuestra querida Khalesii.

Una oportunidad perdida como digo, en la que se ha explotado la figura del Alien para mostrar una historia que ya hemos visto cientos de veces, dando la impresión de que todo es resultado de la más anodina improvisación. Humo. Atractivo, pero humo.

Puedes leer más análisis en nuestra sección: Críticas de series.

¿Qué os ha parecido la serie? Deja tus impresiones más abajo escribiendo un comentario ¡Te leemos!

 

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Comparte este artículo

2 respuestas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Únete a nuestra Newsletter

Recomendador de series

Noticias que no te puedes perder

Mejores series por plataforma

Calendario estrenos series 2025

Críticas y análisis de series

Síguenos

Únete a la comunidad de seriemaníacos en nuestras redes y plataformas de podcast. Algún día seremos legión…